PAPÁ CEO: 21. Rebanada de pastel
Los días comenzaron a pasar luego de ese mágico y casi peligroso acuerdo.
Alexia ya había adaptado una rutina para el pequeño Gael y este al fin podía conciliar el sueño toda la noche sin interrupciones. Eso no solo le alegraba a ella, sino al padre del bebé también, que estaba más que maravillado por lo que ella había conseguido en tan poco tiempo con su hijo, y si era sincero, con él también.
Se sentía distinto.
Distinto a los últimos meses… a los últimos años.
Y es que aunque al principio