86. Él tiene que ver a su bebé nacer
Thiago Da Silva se sentía que no podía estar dentro de su propia piel. La culpa lo carcomía y el dolor y la angustia se habían hecho paso en su sistema hasta dejarlo sin aliento.
Se aflojó el nudo de la corbata y oteó el reloj en su muñeca.
Había pasado una hora desde que su hermana fue ingresada y allí nadie le daba una m4ldita respuesta.
— ¿Qué carajos pasa que nadie sale a informarme del estado de salud de mi hermana? — habló a nadie, enérgico, caminando de un lado a otro y capturando vari