49. ¿Quién sacó los espejos?
Calioppe terminó de contarle todo a su esposo de camino a la casa grande; ya no quería cargar con ese peso insoportable sobre sus hombros.
Nicholas, por supuesto, todavía se sentía rabiar. Lo que esa desgraciada mujer había hecho no tenía nombre. Lo peor es que todo este tiempo había juzgado a su inocente esposa por culpa de terceros.
Le costaría perdonarse a sí mismo por tan terrible error.
En el despacho, después de haberse puesto en contacto con el investigador a cargo y relatarle absoluta