48. Tengo miedo, Nicholas
— Tu fideicomiso — le dijo — ¿Ella tiene que ver algo con eso? Después de lo que me has contado… no creo que te lo hayas despilfarrado como me hizo creer Thiago.
Ella negó.
— Está en su poder.
Nicholas Dos Santos apretó los puños. En ese momento, de tener la oportunidad, se habría sentido capaz de acabar con esa miserable mujer con sus propias manos.
— Pero… ¿Cómo, Calioppe? ¡No comprendo! ¡Un traspaso es prueba suficiente para demostrarle a Thiago quién es el monstruo de mujer que tiene por