15. Su lugar de esposa
Bajó las escaleras con su nuevo atuendo. Nick hablaba por teléfono cuando alzó la vista y allí la encontró.
— Después te llamo — dijo, y lo que sea que le hayan respondido al otro lado de la línea no lo escuchó; se había quedado prendado a la belleza de su esposa.
— Ya… ya estoy lista — musitó ella, ruborizada.
— Te queda un poco grande la ropa, deberías comer más — soltó, fingiendo desinterés —. De todas formas mañana iremos al pueblo para que escojas lo que mejor te quede.
Ella asintió. Le