—No es mi héroe, solo soy justa. Se ha esforzado.
—Sí, lleva una vida tranquila, sus negocios son legítimos. Incluso donó el dinero que le dejó su padre y solo se quedó con algunas propiedades —dijo Alekos con amargura.
—¿Y cómo sabes tanto de él? —preguntó sorprendida Dakota.
—Porque cuando m