—¡Busca ropa informal! —le ordenó.
Y así lo hizo, dejó toda la ropa doblada cuidadosamente.
—Puedes ir a desayunar, pero antes llévate mi bandeja.
Salió de la habitación, bajó las escaleras y dejó la bandeja en la cocina.
—¿Hipólita, dónde está mi padre?
—En el jardín, señora. ¿Le llevo su