Las palabras de Alekos la atravesaron como cuchillas. Dakota sonrió con un dejo de desafío.
—Tú lo pagaste, así que si es lo que quieres… Hazlo. Las miradas ya me las llevé —respondió, segura de sí misma.
—Dime, ¿el resto de lo que compraste es igual a esto? ¿Qué pretendías al gastar así? —insis