Esa noche, durante la cena, Olivia no se sintió bien. Xandro parecía preocupado y, ante la insistencia de Alekos, no le quedó otra que confesar:
— Olivia está embarazada —dijo Xandro.
Todos los felicitaron.
— ¿Y la boda para cuándo? —preguntó Alekos.
— Más adelante —respondió Xandro sonriend