—Hombre tenías que ser. Para eso te invité: los cuadros, la subasta… tienes todo servido en bandeja para iniciar una conversación. Aquí no puede salir corriendo.
—¿Y si me pregunta quién me invitó? No quiero meterte en líos.
—¿Piensas que Penélope peleará conmigo? Tengo inmunidad —dijo señalando