La noche se cernía sobre la ciudad de Montalvo, una marea de luces que brillaban con intensidad, pero que no lograban ocultar las sombras que se extendían en los rincones más oscuros de la vida de Natalia. Había tomado decisiones irrevocables en las últimas semanas. La verdad sobre Raúl y sus aliados la había dejado al borde del abismo, y cada paso que daba hacia la revelación de los secretos de la familia Montalvo parecía acercarla más a un precipicio del que no podría regresar.
Sentada frente