Natalia no podía dormir. Había pasado la mayor parte de la noche dando vueltas en su cama, tratando de procesar todo lo que Andrés le había contado. Las imágenes de su hermano, Miguel, manejando operaciones tan sucias y peligrosas, se mezclaban con recuerdos de su niñez, cuando todo parecía mucho más simple, cuando creía que su familia era inquebrantable. ¿Cómo había llegado todo a esto? ¿Cómo había sido capaz de ignorar las señales, de permitir que la mentira se construyera tan grande?
La habit