Natalia salió del despacho de Miguel con una sensación extraña. No había obtenido ninguna victoria, pero algo en la forma en que él la miró le dejó claro que había tocado una fibra sensible. Había algo en su hermano, algo vulnerable que rara vez mostraba. Sin embargo, Natalia no podía permitirse pensar en eso ahora. Tenía que actuar, y actuar rápido. El tiempo no estaba de su lado.
A lo largo de los años, había aprendido a ser paciente, a observar y a esperar el momento adecuado para actuar. Ha