“Espera. ¿Volviste a ver al tipo que te tuvo en su calabozo durante no sé cuántos meses para avisarle de que venían los vampiros?”.
“Sí”.
“¿Por qué?”.
“Era lo correcto. Pero también, tenía una deuda con Luna Estella, al menos en mi corazón. Ella me salvó, cuando nadie más me ayudaría. No pude salvarla a ella, pero pude salvar a su hijo”.
“Tienes un extraño sentido del honor”, le digo.
Él piensa por un minuto. “¿Y si Benny descubriera lo que eres y te despidiera, y quizá te obligara a deja