"¿Liam? ¿Ibas a unirte?", me pregunta mi angelita.
"Solo estoy disfrutando de la vista", le digo.
Ella saca la cabeza de debajo del agua y me mira, levantando una ceja. "¿Qué tienes en mente, grandullón?".
"Tengo algo para ti cuando termines".
Vuelvo a nuestra habitación y noto que el olor de la habitación ha cambiado. Su olor se mezcla ahora con el mío.
No puedo esperar a que termine este asunto de vampiros. Espero que Angela quiera empezar a intentar tener un cachorro enseguida. En realid