"¡Bueno, ese hombre está realmente guapo!", dice Tina al entrar. "Y tú, mi Luna, eres una mujer afortunada".
"Sí, lo soy", le digo.
"Y yo también", me dice, mirándome con un brillo en los ojos.
‘¿Por qué nos mira así?’, pregunta Alessia.
‘No lo sé, pero no puede ser bueno', le respondo.
"Me moría de ganas de peinarte desde que entraste en la peluquería y no podía creerme la suerte que tuve cuando me llamó el Alfa Liam. Cancelé todas mis citas del resto de la tarde para poder pasar horas pre