Mundo ficciónIniciar sesiónDavid esperó a su padre en el despacho, sabía que había ido con su hermano y quería saber cómo estaba. Por ser gemelos, él podía sentir la tristeza de Gabriel, pero quería asegurarse de que estuviera bien, al fin y al cabo, era su hermano.
―Hola, hijo ―lo saludó Ángelo al entrar.
―Hola, papá, ¿cómo estaba Gabriel?
―Nada bien. Es decir, físicamente est&aac







