Capítulo 36

David esperó a su padre en el despacho, sabía que había ido con su hermano y quería saber cómo estaba. Por ser gemelos, él podía sentir la tristeza de Gabriel, pero quería asegurarse de que estuviera bien, al fin y al cabo, era su hermano.  

―Hola, hijo ―lo saludó Ángelo al entrar.

―Hola, papá, ¿cómo estaba Gabriel?

―Nada bien. Es decir, físicamente est&aac

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