Capítulo 98 —Me metí con la hija de mi esposa…
Narrador:
La tarde avanzaba lenta, cargada de esa tensión muda que se instala cuando uno de los dos se prepara para irse. Cedric se había duchado, ya estaba vestido, con la camisa abierta hasta la mitad, buscando en silencio sus llaves y el celular. Desirée lo observaba desde la puerta del dormitorio, recostada contra el marco, solo con una camiseta suya que le caía hasta medio muslo.
—¿Tienes todo? —preguntó ella, sin moverse, sin pestañear.
—Creo