Capítulo 68 —El nombre titilando
Narrador:
La ciudad la recibió con indiferencia. Igual que siempre. Pero nada en ella era igual.
Desirée bajó del avión con el cuerpo tenso y el alma hecha cenizas. Tomó un taxi, dio su dirección con voz hueca y no pronunció otra palabra en todo el trayecto. El conductor no preguntó. No era necesario. Ella irradiaba esa clase de tristeza que uno aprende a no mirar directamente.
Al llegar a su edificio, subió arrastrando el equipaje. Abrió la puerta del apartament