91. MA'TOMAZA
Dolores tiraba de su madre ante la mirada de nosotras que nos habíamos quedado observando la escena sonrientes. Ella giraba la cabeza para mirarnos abochornada, mientras seguí su camino, retirándose lo más rápido que le era posible caminar, sin que su madre, la negra Tomaza, dejara de seguir diciendo cosas sobre mi invitación a cenar juntos.
—Es increíble que a pesar de cómo ha cambiado el mundo, ellos continúen con esas costumbres que les arraigaron cuando llegaron aquí —dijo sor Caridad.
—