84. FELICIDAD
Estamos todas de buen ánimo, por lo que después de hacer algunos juegos educativos con los niños, Dolores nos pidió quedarse con ellos un rato. Dirigimos nuestros pasos al que se había convertido en el lugar favorito de la casa, la biblioteca. Con el fajo de papeles en las manos, decidimos continuar con la lectura, y como la más impaciente de las tres por saber qué era lo que había sucedido con la segunda Ángel, sor Inés se hizo cargo de iniciar la lectura.
.... ¡No puedo creer lo que ha hecho