63. PADRES
Dolores me miró con cierto recelo al tiempo que las sacaba de un bolsillo, antes de dármelas me hizo prometerle que las leería en compañía de mis dos amigas para que no volviera a pasar lo de antes.
—No temas nada, que yo estoy bien; pero voy a complacerte en lo que me pides si eso te deja tranquila.
Sonrió y sé retiró diciendo que tenía un mundo de tareas por hacer, por mi parte miré a mis amigas, sin decir nada me dirigí a unas de las butacas que sé encontraban allí cerca de nosotras en la ba