30. BUSCANDO RESPUESTAS
Mientras permanecía allí, en ese momento atemporal, mirando como ellos me sonreían y extendían sus brazos hacía mí, en una clara invitación para que fuera hacía ellos, una certeza se afianzaba en mi interior. No importaba si lo que veía era real o una ilusión, lo que realmente importaba era el vínculo inquebrantable que tenía con mis padres, un lazo que trascendía el tiempo y el espacio.
Avancé decidida hasta tocar el lienzo con mis manos. Tenía que asegurarme de que no estaban allí vivos. La