La voz que acababa de entrar al cuarto no la reconocía, se trataba de una mujer completamente desconocida para mí. Por un momento pensé abrir los ojos para ver de quién se trataba, pero mejor decidí dejarlos cerrados y enterarme de qué iba todo aquel asunto. ¿Qué hacían tantas personas en mi habitación? Me preguntaba, ¿cuándo vendría alguien a sacarlos de aquí?
—¿Así que usted está planeando decir que su hijo está comprometido con la Baronesa Ángel del Castillo sin que ella se entere de nada