170. TOMAZA
Por mi parte, no porque mi Julián me lo indicaba. Quería en realidad alejarlas de todo aquello, para que no fueran a ser afectadas con los fenómenos de mi familia. Tomaza se lamentaba de la pérdida de su casita cada día, pero al final terminó confesándonos que le entristecía el haber perdido su huerto tan bonito.
—¡Oh mamá! Tú lo que extrañas es las travesuras que hacían tú y papá. ¿O crees que yo no lo sé?
Ante la ocurrencia de Dolores se puso a reír poniéndose roja, un tanto avergonzada tr