157. PASANDO EL MANDO
Ella me mira sin decir nada, pero no insiste y con cariño se sienta a mi lado ya comienza a hablar.
—Sí, todos estamos bien. Es increíble el avance que han hecho en tan solo dos días las jóvenes en la costura y el bordado —me cuenta emocionada— estoy admirada de lo rápido que aprenden y cómo les gusta, me pregunto si pudieras regalarles a todas los bastidores con sus hilos y telas cuando regresen a su casa.
—Claro que sí —respondí por inercia, pero al momento noté a Julián que bajaba las esca