113. MANDAMIENTOS
Miro fijamente al señor Julián, erguido frente a mí, con sus piernas separadas, y sus manos apoyadas en el enorme y grotesco bastón de madera que siempre lleva con él. Me da la pequeña sensación que ha crecido y fortalecido. Me mira con una sonrisa que me infunde valor. Le sonrío atrás, y bajo mis ojos al papel, para al fin saber de qué se trata todo esto.
… Lo primero que quiero contarte es, que sobre nuestra familia está pendiente una maldición que realizaron unas personas muy malas en el pas