100. TERCERA ÁNGEL
¡No podía creer lo que me contaba el padre, yo no me acordaba de nada, de esa parte que él contaba, solamente de haberme dormido después de que Aurelio me llevará para mi cama y de los cantos! No recordaba esa desmedida lucha que según todos había sostenido en contra de ellos y las fuerzas del mal, y ahora me sentía muy bien. Como si nada hubiese sucedido y solo durmiera plácidamente la noche entera.
Dolores tenía razón, estuve en real peligro de ser consumida por las fuerzas del mal, esa mald