Al abrir los ojos Noah llevó la mirada a su alrededor, luego de aquel golpe había quedado desubicado, para su fortuna se encontraba en un hospital, al intentar levantarse un fuerte dolor en la cabeza se lo impidió.
Una enfermera se acercó y colocó la mano sobre su hombro indicando que se quedara recostado, Noah cerró los ojos tratando de recuperar la estabilidad.
—Por favor no se levante, el golpe fue demasiado fuerte y antes de darle salida debemos hacer unos exámenes —indicó la enfermera.
—¿