Luego de aquella oscura y difícil noche, Emily despertó con pequeñas bolsas en los párpados, no había podido dormir como de costumbre, tan solo unas pocas horas antes del amanecer, no podía dejar de cuestionarse sobre lo que había visto.
—Emily, solo fue cosa de tu imaginación, vives pensando en él todos los días y el cerebro te jugó una mala pasada, adicional ha pasado un largo tiempo, lo más probable es que nunca más lo vuelvas a ver —se dijo a sí misma mientras se levantaba de la cama.
Sali