Noah llevó la mirada entre sus rostros, no lograba comprender lo que estaba sucediendo, dando pasos cortos se aproximó a ellos, luego se detuvo y con el rostro frío permaneció allí, William rápidamente la soltó.
—¿Quién eres? —cuestionó Noah sin rodeos, a pesar de que William deseaba responder con una piedra cada mano, decidió contenerse y actuar con inteligencia.
—Señor Noah, soy William, el socio de tu padre —Noah jugó con las cejas moviéndolas rápidamente.
—Estás queriendo decir el hombre