22.
El túnel conducía a un desagüe de aguas residuales junto a un rio, y cuando entraron en el bosque Myra se sintió abrumada por la cantidad de cosas que lograba percibir, cientos de olores, y sensaciones, y aunque era de noche lograba ver casi con claridad, como si la luna llena llenara todo con su luz, pero no había luna. Se volvió hacia atrás y notó que los demás venían rezagados, sobre todo Axel.
—¿Estás bien? —le preguntó ella cuando la alcanzó y él negó.
—Estuve tres semanas en una celda de