La lluvia seguía cayendo sobre Madrid.
Desde el ventanal del despacho, Valeria observaba las luces de la ciudad mientras las sirenas desaparecían en la distancia.
Alejandro Vega ya estaba bajo custodia.
Uno de los hombres más poderosos del mundo… derrotado.
Pero sus últimas palabras seguían resonando en su mente.
“Ahora ellos vendrán por ti.”
Santiago cerró la puerta del despacho después de que los agentes terminaran de revisar el lugar.
—Esto se va a volver una locura en los medios —dijo mient