Las pantallas del despacho se encendieron una tras otra.
En segundos, las paredes de la oficina de Alejandro Vega se llenaron de imágenes, documentos y transmisiones en vivo.
Noticias financieras.
Medios internacionales.
Canales digitales.
Todos transmitiendo lo mismo.
La conversación que acababa de ocurrir en esa habitación.
Las confesiones de Vega.
Las cámaras ocultas que Valeria había activado segundos antes.
Santiago fue el primero en entenderlo.
—Lo grabaste todo…
Valeria no apartó la mira