El coche avanzaba a toda velocidad por las calles húmedas de Madrid.
Las luces de la ciudad pasaban como destellos borrosos por las ventanas mientras el silencio dentro del vehículo se volvía cada vez más pesado.
Santiago conducía con concentración absoluta.
Adrián observaba por el retrovisor.
Sofía revisaba su teléfono intentando encontrar noticias nuevas sobre lo que acababa de ocurrir.
Pero Valeria… solo pensaba en una cosa.
El símbolo.
Ese círculo plateado con las tres líneas.
La organizaci