Tabar tomó a Zarah por la cintura, forzándola a sentarse sobre su regazo. La mujer se sobresaltó al principio pero terminó por acomodarse obedientemente sobre sus piernas. Tabar deseaba arrancarle ese camisón húmedo y observar su cuerpo desnudo. Tenía que controlarse si quería averiguar que había detrás de esas palabras. Cuando quedaron frente a frente Zarah sonrió.
—Ya te estabas tardando en seducirme...—intentó acercarse a él para besarlo pero Tabar la frenó tomándola por los hombros con fir