Mundo ficciónIniciar sesiónCada vez que algo aquejaba a Nimh, visitaba la celda de los dragones para calmar sus nervios. Eran unas bestias imponentes y fascinantes, y le gustaba observarlos, aunque hubiese preferido que se encontraran en libertad.
Escuchó a Mordred acercarse detrás de ella, y se adelantó a preguntar, antes de que él le diera alguna indicación sobre lo que tendría planeado para el día de hoy.
- ¿Podemos devolver algunos a su hábitat? De forma experimental.
- Podríamos Nimh, pero







