Mundo ficciónIniciar sesiónNimh continuó pasando tiempo en la celda de los dragones, y Mordred creyó que podía utilizar su vínculo con ellos para atacar la Ciudadela, así que permitió que los montara.
Un día que ella estaba con los cachorros de dragón, Mordred se acercó.
- No olvides tu entrenamiento de loba, Nimh -dijo.
- No lo olvido.
- He estado pensando… Tus dragones encajan a la perfección en mi plan. Para crear un nuevo orden es necesaria la destrucción y qué mejor que el fuego par







