Mundo de ficçãoIniciar sessãoGwyneviere regresaba de realizar un trabajo para Kim, de Emyrddrin. Ya era entrada la noche y se sentía cansada. Estaba por entrar a su casa cuando la oyó.
- Gwyn -dijo.
- ¿Qué sucede, Nimh? Estás cubierta de sangre.
Nimh todavía tenía manchas de sangre seca de Mordred sobre su piel.
- No es mía -dijo ella.
- Lo sé, puedo olerlo.
- No puedo seguir, Gwyn. Ya no -dijo, moviéndose lentamente hacia ella.
- ¿Qué ha pasado?
- No vengo







