Luego de aquel momento tenso, Irina salió dando pasos largos, con las mejillas impregnadas de lágrimas, el maquillaje corrido, el cabello alborotado y su respiración agitada.
—¡Nos vamos! —dijo Irina con la voz entrecortada, quedando Denis sorprendido ya que no lograba comprender lo que había sucedido.
—¿Qué te ha sucedido, por qué traes esas fachas? —indagó Denis mientras la observaba de pies a cabeza.
Mía giró levemente la cabeza para observar lo que estaba sucediendo en la mesa de al lado,