Luego de aquel candente momento Dmitriy se levantó y se dirigió a su habitación, Irina quedó allí recostada en la cama, sus pensamientos se encontraban confundidos; de cierta manera deseaba tener a Dmitriy para vengar la muerte de su madre, pero lo que había vivido había sido único y especial.
A pesar de que no fue como ella lo había soñado, sintió una extraña sensación recorrer por todo su cuerpo, sí paz y tranquilidad, extrañamente lo había disfrutado, se estaba traicionando a sí misma, retir