Irina lentamente fue abriendo los ojos, se despertó bastante mareada, como pudo se sentó en el borde de la cama, llevó la mirada a su alrededor, se encontraba confundida, sobre la mesa de noche había un recipiente con agua, de inmediato lo tomó y bebió de él hasta saciar la sed.
Llevó la mirada sobre su cuerpo, se encontraba vestida de la misma manera en la que se encontraba en el avión, se levantó de un solo movimiento mostrándose molesta.
—No es más que un desgraciado, pero cuando lo vea...