Las palabras sobraron, tan solo dejaron que los besos fluyeran, Irina observó a Dmitriy de una manera diferente, una con la que nunca antes había visto a un hombre, Dmitriy con sus acciones contradecía aquellas palabras hirientes que salían de su boca en contra de Irina.
Ella en su interior quería agradecerle por lo que había hecho, pero a su vez tenía un enorme obstáculo que impedía que lo hiciera, para ella Dmitriy seguía siendo el asesino de su madre, adicional, era su secuestrador, motivos