La falsa reina.
Narra Juliette:
El camino hacia las tierras Roshan había sido un ejercicio de paciencia y control, una tortura envuelta en el traqueteo incesante de las ruedas de mi vehículo contra el sendero.
Había viajado oculta tras la sombra de mi padre, siempre a una distancia prudente, utilizando a Razva (la vieja sirvienta que Vincent tuvo la estúpida ocurrencia de enviarme) como mi pantalla. Ella no sospechaba nada, o al menos eso creía, y mientras ella se ocupaba de mis maletas, yo me ocupaba de traza