Hasta la primavera.
Narra Vicenzo Moreau:
El mapa sobre la mesa era más que papel y tinta; era un testimonio de todo lo que el mundo me debía. Mis dedos, callosos por décadas de manejar la espada y el poder, se deslizaban lentamente sobre el pergamino, recorriendo las líneas que delimitaban las tierras de las diferentes manadas. Mi vista se detuvo en la frontera norte, justo donde los territorios Roshan se extendían como una mancha de riqueza infinita. Mis ojos se entrecerraron, escaneando cada valle, cada montaña