El primer te amo.
Narra Raphael:
El papel tiene una extraña forma de absorber la sangre, pero las cosechas...las cosechas absorben el futuro.
Mis dedos se deslizaban sobre los mapas de almacenamiento, delegando órdenes precisas a mis capitanes. Cada saco de grano, cada barril de carne salada, cada gota de agua almacenada en los silos de piedra, era una munición contra la hambruna que la guerra traería. Mi treinta cumpleaños había pasado, y con él, el último velo de la juventud; ahora, solo quedaba el hombre que