Cap. 50
Pov Lilian
La puerta se cierra y en cuanto lo hace exhalo. Apenas me doy cuenta de que estaba conteniendo la respiración. No sé exactamente por qué decidí fingir.
No lo planeé. No lo pensé. Simplemente… ocurrió.
Tal vez fue el miedo o tal vez la culpa, o tal vez esa sensación absurda de que, si lo enfrentaba ahora, con el micrófono ya puesto, terminaría delatándome sola. Porque cuando Alonso me mira, siento que me desarma capa por capa, como si cada gesto mío fuera un libro abierto frente a él.