Cap. 47
Pov Lilian
Camino rápido por los inmensos pasillos, mi mente sigue regresando al mismo punto. Útil.
No debería importarme, no debería doler.
Y, sin embargo, lo hace. Un pinchazo pequeño, casi ridículo, escondido en algún lugar entre el pecho y el orgullo. Frunzo el ceño, molesta conmigo misma.
¿Desde cuándo me importa lo que Alonso piense de mí?
La pregunta me golpea con más fuerza que cualquier amenaza. No me visto para agradarle. No actuó para ganarme su corazón. Lo hago para ser libre. Para