Cap. 35
Pov Lilian
Entrar en el despacho es como entrar a la boca del lobo, en cuanto salgo de la habitación los guardias me vigilan. Intento no verme sospechosa. Aunque ya me veo sospechosa al ir voluntariamente al despacho de Alonso.
Mi mano tiembla mientras toco la puerta del despacho. La voz del otro lado se escucha, pero no tienen la calidez de la voz de Alonso, suena fría como si estuviera enfadado. Empujo levemente la puerta y con las piernas temblorosas entro.
Alonso habla con alguien por teléf