Cap. 36
Pov Lilian
Asiento en silencio.
Cualquier excusa para alejarme un segundo de su mirada es una bendición.
Voy al baño casi corriendo. El botiquín está donde dijo. Lo tomo con manos torpes y regreso con el corazón desbocado, no solo por el miedo a ser descubierta, sino por la cercanía constante del micrófono contra mi piel. Cada paso se siente como una cuenta regresiva.
Alonso se ha quitado el saco cuando vuelvo. La camisa clara está abierta a la altura del hombro izquierdo. Hay una pequeña manch